The Georgia Bulletin

Mon, Dec 1, 2008


What I Have Seen and Heard - Archbishop Gregory's Weekly Column

Convertir Estadio En Catedral Por Un Día Es Desafío, Dice Sacerdote

Published: 2008-04-15

WASHINGTON (CNS)—Convertir un estadio del béisbol en catedral por un día ha sido una tarea monumental.

“Estamos haciendo todo lo posible por convertir el estadio en un lugar santo y hermoso”, dijo padre Mark Knestout, director de la Oficina de Culto de la Arquidiócesis de Washington, al Catholic Standard, periódico arquidiocesano.

“La gente trae a la Misa la idea de santidad trayendo su fe. El señor nos dijo: ‘Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy’”, él dijo en entrevista un par de semanas antes de la Misa del papa Benedicto XVI el 17 de abril.

El arreglo del estadio para la Misa había de comenzar después del partido en casa de los Nationals de Washington el 13 de abril por la tarde.

La planificación de la Misa, el primer evento que no es de béisbol en el estadio recién construido, comenzó poco después que la visita papal fue anunciada en noviembre del 2007, según padre Knestout.

Los esfuerzos comenzaron rápidamente para acomodar a un papa, 14 cardenales, 250 obispos y 1,300 sacerdotes, así como una congregación de más de 45,000 laicos.

Los arreglos musicales, incluyendo un preconcierto y un preludio, fueron orientados hacia ayudar a “cambiar el enfoque y la atención de la gente hacia la liturgia”, él dijo. Un coro de 250 voces para la Misa papal, un coro de niños de 175 voces, un coro evangélico de 80 voces y un coro internacional de 65 voces ensayaron durante las semanas anteriores a la Misa.

El altar, la silla papal, el púlpito y el atril—diseñados por John-Paul Mikolajczyk y Ryan Mullen, estudiantes graduados de Arquitectura en la Universidad Católica de América, y construido por el diácono David Cahoon, carpintero, con la ayuda de otros artesanos—“reflejan un santuario”, dijo padre Knestout.

El altar, midiendo 10 por 4 pies, tiene superficie de madera sólida con una serie de arcos decorativos de metal, diseño inspirado por la iglesia del pueblo de Mullen en Manchester, New Hampshire. El púlpito está adornado con imágenes de la Biblia y la Santísima Trinidad. El alto espaldar de la silla papal está adornado con el escudo de armas del papa.

Chorros de agua a presión conteniendo granos de arena fueron utilizados para cortar aluminio de una pulgada de grosor para formar los patrones delicados en el altar y en las bases del púlpito y en el espaldar de la silla.

El cáliz de la Misa papal, hecho con enchape de oro sobre plata, fue hecho a mano para la liturgia por Juan Molina, de Madrid, España, en sociedad con Baker Liturgical Art, de Hartford, Connecticut.

Padre Knestout llamó la Misa multicultural “un producto de lo que la arquidiócesis refleja en sus liturgias en toda la arquidiócesis y nuestra fe común en Cristo”.

Los elementos multiculturales habían de incluir una lectura de las Escrituras en español, intercesiones generales en varios y lectores y portadores de regalos reflejando diversas culturas.

Para facilitar la distribución de la Comunión a la muchedumbre de asistentes a la Misa en apenas 20 minutos, la arquidiócesis tuvo que planificar usar 300 ministros extraordinarios de la sagrada Comunión y 300 ujieres voluntarios; seminaristas fueron seleccionados como acólitos.