
San Benito Atiende A Las Necesidades De Los Hispanos
POR EL PADRE GUILLERMO CORDOBA, Especial Para El Boletín
Published: December 18, 2003
La presencia viva de la Iglesia se presenta en cualquier lugar del mundo, movida por la fuerza del Espíritu Santo y es así como por esta fuerza comienzan las obras de Dios. El 3 de Junio del 2001 se dio inicio a una pequeña misión en Duluth, para atender espiritualmente a muchos de nuestros hermanos hispanos, que de una u otra manera no podían participar en las actividades en las iglesias de nuestra arquidiócesis y por esto la necesidad de un nuevo espacio. Además el mandato de Jesús es bien claro: “Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he enseñado a ustedes.” (Mt 28, 19-20)
Atender a los más débiles es una misión encomendada a la Iglesia desde el comienzo de la comunidad cristiana. Encontramos en el Evangelio de Juan 21,15: “Dice Jesús a Simón Pedro: ‘¿Simón de Juan, me amas más que a estos?’ Le dice Pedro: ‘Si Señor, tu sabes que te quiero.’ Le dice Jesús: ‘Apacienta mis corderos.’” Por eso la arquidiócesis debe llegar a todos de una u otra manera para servirlos y amarlos con el corazón de Cristo.
Gracias a los esfuerzos de la comunidad de San Benito en Duluth, a Monseñor Hugh Marren su pastor, esta obra ha ido creciendo y ya el espacio es poco para atender alrededor de 500 personas que llegan cada fin de semana a las dos Eucaristías en un lugar donde soló es permitido 180 personas. Las demás actividades como la catequesis, inglés, computadores y otras son difíciles porque el espacio no se presta. Pero bueno el Espíritu sigue transformando el mundo y dinamizándolo y es con el Espíritu de Dios que esperamos animar más y más a la comunidad. Es este Espíritu el que: “Hace suyos los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo” (GS 1) y en el afán de llegar a todos los hombres les hablará en sus propias lenguas.
Este compartir lo ha comprendido la comunidad de San Benito y sabiendo que es el Espíritu Santo el que actúa en la Misión de la Iglesia, descubriéndole campos nuevos de acción, tareas nuevas, e impulsándola a tomar nuevas iniciativas, fecundando siempre su acción. Por eso debe estar atento a los signos de los tiempos, que llevando siempre una iniciativa divina, hay que saberla discernir y hoy gracias a Monseñor Marren y sus vicarios pastorales esta obra está dando sus frutos. Es la iglesia de todos, atendiendo a las necesidades de todos. |